Historia del Municipio

Los restos más antiguos que se encontraron en este concejo son de la época del Paleolítico Inferior, localizados en Bañuges con numerosos restos de industria lítica, también hay restos tumulares o el nuevo yacimiento encontrado en Armar que son restos de Castros, aunque todavía sin excavar.

De la presencia romana hay restos relacionados con la diosa mitra y cerca de Bañugues restos de una factoría pesquera.

Las primeras documentaciones sobre estas tierras aparecen en la época altomedieval. En aquel tiempo las tierras de Gozón, estaban integradas en un amplio territorio que comprendía los concejos actuales de Carreño, Corvera, Castrillon, Illas y Avilés. El centro de poder de estas vastas extensiones estaría en el castillo de Gozón, situado en Raíces. Este castillo fue construido por Alfonso III, y según la tradición en él se labro la Cruz de la Victoria con oro y piedras preciosas.

En los siglos IX al XI, Gozón era tierra de realengo, con extensiones de explotaciones pesqueras, de sal y agropecuarias. Las sucesivas donaciones de las monarquías asturianas, acabaron por convertir a la Catedral de Oviedo y a los conventos de Santa María de la Vega y San Pelayo y San Vicente de Oviedo, en grandes propietarios, con extensiones y con derecho sobre la pesca y él trafico portuario. Esta situación se mantendrá hasta la desamortización que tendrá lugar durante todo el siglo XIX.

En el siglo XIII, es concedida la carta puebla a la villa de Gozón por Alfonso X, reconociendo el derecho de existencia a una comunidad que ya tenía vida reconocida, habiendo creado ya un gran núcleo urbano debido a la caza de ballenas.

Es en el siglo XIV, cuando el rey Fernando IV, pone a Gozón bajo la dependencia jurídica de Avilés, que no recuperaría su independencia hasta 1.605. La caza de ballenas, que tanta riqueza había dado anteriormente a estas tierras, se extinguirá en el siglo XVII, desarrollándose entonces una importante actividad pesquera que traerá asociada una floreciente industria conservera.

Durante los siglos XVII y XVIII, tiene una gran fuerza el sector pesquero, haciendo que su puerto también se desarrolle a otros niveles manteniendo por ejemplo una relación con otros puertos del Cantábrico y que también tenían una relación de comercio con la meseta castellana. Es tan importante el poder del gremio de pescadores que serán los promotores de las principales obras del municipio, como el muelle o la iglesia parroquial.

En el siglo XX, tras la Guerra Civil, hubo grandes cambios económicos y sociales, así aparecen las factorías de Ensidesa y Endasa que atraerán gran cantidad de mano de obra que vendría del sector pesquero y conservero que en este siglo ya estaría afectado por la crisis. Este aumento de los complejos industriales provoca un aumento de la demanda de productos lácteos y cárnicos, que traerá el abandono de su agricultura por la crianza ganadera. En las últimas décadas del siglo XX, la crisis golpea este concejo, paliada un poco por el empuje de un nuevo sector en franco desarrollo que es el turismo de masas, que recibe este concejo.