Entorno Natural
Si vienes a Asturias no puedes perder el norte
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Fueron muchos los barcos que naufragaron frente a las costas del Cabo Peñas. Las galernas, violentos temporales difíciles de preveer que azotaban el Mar Cantrábrico, eran enemigos implacables para los marineros.
Era entonces cuando la labor del atalayero, vigía de las costas, se encargaba de guiar la vuelta de los pescadores, cuando faltaba un faro no les permitía encontrar la entrada a puerto.
Cada anochecer encendía así una hoguera, en un alto con buena visibilidad desde el mar, para que las lanchas del puerto regresaran del mar.
Esta sala dispone de un simulador de tormentas marinas, donde se recrea la crudeza de las mismas.